Ser un traductor de documentos certificados para USCIS, un día en nuestro apasionante oficio.
¿Qué tipo de documento llegará primero?, ¿de cuál país?, son las primeras preguntas que uno puede hacerse al iniciar una jornada. Conociendo bien tu combinación de idiomas y jugando a las probabilidades, uno podría adivinar. Por ejemplo, para traducciones de español a inglés, uno podría decantarse por un Certificado de Nacimiento de México, y tendríamos razón unas cuantas veces. Sin embargo, aún allí la tarea puede complicarse si incluimos en la apuesta la entidad federal, pues las opciones se hacen abundantes: ¿Michoacán?, ¿Guanajuato?, ¿Jalisco?... haría falta una buena bola de cristal para determinarlo.
Hay días en los que un país especifico pareciera determinado a liderar cualquier estadística. 4 certificados de nacimiento de Cuba. 2 certificados de antecedentes penales, 1 certificado de matrimonio y un decreto de divorcio de Argentina. Dos certificados de nacimiento, 1 certificado de defunción y una declaración jurada de El Salvador. Siempre hay días en los que un país se lleva toda la atención.
De cualquier manera, uno inicia su día, preparado para lo que venga y con todas las herramientas a nuestra disposición. Pues en una jornada cualquiera podemos ponernos el traje de Abogado, luego el de Doctor, luego el de Economista y terminar con el de Académico. Un contrato de arrendamiento, un reporte médico o carta de vacunación, un estado de cuenta y un diploma y transcripción de notas, todo puede llegar en un mismo día. Por eso a la mano hay siempre diccionarios legales, médicos, financieros, académicos, listas de vocabulario común en contexto, foros profesionales, etc. Todo ayuda y es necesario en algún momento.
Traduces el primer documento y ya estas atrapado en un nuevo día de este emocionante oficio, conociendo la historia de tantas personas de distintos rincones del planeta. Todos están en algún momento clave de sus vidas: una solicitud de visa, una beca para estudiar en el extranjero, una aplicación de tarjeta verde, una solicitud de asilo... Por eso es tan importante lo que hacemos, un trabajo de calidad significa un proceso seguro y sin contratiempos; un trabajo deficiente significa retrasos y/o rechazos, implicando pérdidas de tiempo, dinero y talvez de una oportunidad de cambiar una vida. No está permitido equivocarse.
Pero en cualquier momento del día, nuestro buen estado de ánimo puede transformarse inevitablemente, metiéndonos en alguna historia que nos parte el corazón. Una persona o una familia entera relata en una declaración jurada como es perseguida, acosada y violentada por una ideología política diferente, o por el simple hecho de tener su hogar en una zona azotada por el crimen y olvidada por las autoridades. Aquí, transmitimos su mensaje con el corazón en la mano, pero siempre con objetividad y profesionalismo, deseando que el futuro traiga mejores días para ellos, y que nuestra traducción ayude en ese objetivo.
Y cuando de desafíos profesionales se trata, el mayor de ellos no es encontrar ese término legal o medico particular para traducir de correcta manera una palabra al idioma destino. No, el mayor desafío es recibir un documento que ha sido manuscrito, con letra corrida y apresurada, escondiendo en garabatos difíciles de descifrar toda la información vital que no puede contener el más mínimo error: nombres propios, lugares, fechas, números de identidad, etc. Hacemos nuestro mejor esfuerzo, tratamos de deducir algunos datos investigando y/o asesorándonos con algún colega nativo de la región del documento. Pero en última instancia marcamos como ilegible lo que no pudimos descifrar y contactamos al cliente, en la esperanza de que este último tenga la información y no las haga llegar a tiempo, evitando demoras en el tiempo de entrega que afecten su caso.
Al final del día, hemos ayudado a mucha gente en procesos importantes de sus vidas, hemos aprendido siempre algo nuevo de la cultura de un país y hemos sumado alguna palabrita nueva a nuestro banco mental de vocabulario. Si no terminamos muy cansados, podemos jugar a qué país ganó hoy, qué tipo de documento fue el más traducido, qué diccionario especifico fue el más usado, y qué traje profesional tuvimos puesto durante mayor tiempo, y alimentar una hoja estadística que se hace más rica cada día. Pero si terminamos muy cansados (hay días en los que cuesta recordar por la noche qué documentos tradujimos en la mañana), nos vamos directo a descansar y retomamos acción a la mañana siguiente.
Si te gusta nuestro espíritu y justo estas en el medio de un proceso ante USCIS o cualquier otra autoridad que requiera traducción certificada de documentos, nos encantaría ayudarte. Tenemos la experiencia y la calidad profesional para ser una buena elección para ti. Conoce nuestra página web o escríbenos directamente explicando tus necesidades, estamos para servirte.
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